Trajes de baño

Los trajes de baño



Las primeras apariciones del Bañador.



Los baños en el mar, son tan antiguos como la humanidad misma. Pero cuando alcanzaron su apogeo estas actividades fue durante la revolución industrial con la aparición del ferrocarril, la revolución de los medios de transporte acercaron los baños de mar a la gran mayoría de las personas.
Aunque sus precursores fueron la nobleza su popularidad no tardo en llegar.

Los primeros trajes de baños diseñados para disfrutar únicamente del esparcimiento en la playa, marcaron un hito histórico, ya que eran un tipo de prendas destinadas únicamente para esta actividad.
Con respecto a sus formas, eran una caracterización de la vestimenta utilizada en la vida cotidiana, bastantes complicados de confeccionar, se puede decir que eran bastante incómodos para disfrutar de la vida al aire libre.
Se tiene idea de que uno de los primeros ejemplares fue un traje de baño de color verde, con flotadores en los brazos, con forma de vestido
Perteneció a una dama de alta alcurnia y data de 1810.

Pero fue la madre del emperador Napoleón III la reina de Holanda Hortensia de Beauharnis quien marco un estilo para su época. En 1812 lucio un traje hecho de punto en color chocolate, bajo una túnica de manga larga. Pantalón a la turca, ceñido en los tobillos, y en el pelo una carlota al estilo de su gorra de dormir. Este modelo fue el arquetipo de los trajes de baños de su época, hasta finales del mismo siglo.

Los colores representaron sin duda parte importante en el desarrollo de la prenda, si bien se intentaba que no existieran connotaciones eróticas o sexuales de ningún tipo y los trajes intentaban cubrir la mayor parte del cuerpo.
Las telas utilizadas para su confección no eran las más adecuadas, y permitían revelar las formas corporales después de mojarse.
Esta penosa condición de los primeros trajes de baño, fue apañada con el uso de los colores, se confeccionaban en colores que favorecían muy poco a la estética, así aparecieron modelos en gris, marrón y hasta negros para las viudas.

Los intentos por desarrollar innovaciones en la confección textil de estos trajes, fueron muchas.
Se trato de cambiar el material ya que los trajes de punto, ya que estos eran bastante incómodos y colgaban al mojarse.
Es así que se opto por materiales un tanto más pesados para su confección como la franela y la sarga, incluso en la búsqueda de incrementar la caída de las prendas llegaron a optar por añadir plomos a las túnicas.
Posteriormente se implementaron las enaguas cortas llamadas “enaguas de lavandera”.
A pesar de los muchos intentos por mejorar la prenda, y lograr que sea formal cómoda y apropiada aun faltaba muchísimo para lograr estos resultados.