Bañador y moda
Todos entendemos que un concurso de
moda no estaría completo, si sus participantes no desfilaran en bañador.
Es que esta prenda no es tan solo utilizada para las actividades acuáticas, se ha convertido en un icono de sexualidad y erotismo.
Pero este cambio en la moda, donde el
bañador como tal pasa a formar parte en el ideal colectivo de sensualidad, no se dio de un día para el otro.
Es así que una empresa fabricante de bañadores fue la creadora del popular concurso de Miss Universo, tal vez la muestra más fidedigna de la evolución moderna de la prenda hasta nuestros días.
Fue la marca de trajes de baño Catalina auspiciante de Miss América la que luego de rota la relación comercial con dicha organización decidió realizar una nueva alianza para promocionar sus productos, Max Factor y Universal Estudios fueron las empresas asociadas a los Bañadores Catalina para desarrollar un nuevo concurso de carácter mundial.
Es así que en el verano de 1952 en Long Beach se corono la primera Miss Universo.
La ganadora fue una finlandesa de nombre
Armi Kuusela quien estreno un hermoso diseño de un bañador diseñado especialmente para la ocasión.
Tal vez el concurso mas representativo del mundo en lo que a belleza femenina se refiere es el escaparate mas destacado de la moda en lo que a bañadores se refiere.
En la primera década de Mis Universo comprendida entre 1952 y 1962, se destacaron los Bañadores en colores que no favorecían mucho la estética femenina por razones morales.
Esta demás decir que el
bikini estaba prohibido radicalmente por su carácter inmoral y prostibulario.
De echo no existían los bañadores en
lycra como los modelos actuales, las prendas y los tejidos utilizados solían pegarse al cuerpo cuando se mojaban y estos revelaban las formas mas intimas de la fisonomía femenina, por lo tanto optar por colores como el caramelo, el marrón o los grises solía apañar la indecorosa situación.
Junto con los modelos era de orden que existieran varios accesorios uno de ellos infaltable para la época fueron las chaquetas livianas o salidas de baño, de media manga y ajustadas a la cintura.
El modelo sufrió algunas modificaciones mediante la primera década del concurso aunque mantuvo sus formas y estilos bien marcados, las diferencias mas notorias se centran en los escotes, los cuales fueron cambiando de redondos a ovalados o en punta.
Este evento de carácter mundial marco en su primera década una notoria influencia, tanto es así que el bañador fue el invitado de lujo de todas las revista de moda de la época.
En la segunda década de existencia del popular evento, se destaco por la revolución textil y por ser televisado por primera vez a todo color y a todo Norteamérica.
Esto fue un plus mas que interesante para las empresas que deseaban exponer sus productos, la difusión masiva del evento lo moldeo de forma tal que se convirtió en el gran escaparate de la moda femenina.
La organización decidió darle al evento un toque de distinción y la reina pasó a ser coronada en un exuberante traje de noche en lugar de ser coronada en bañador.
Pero este no fue para nada el fin de la prenda ni el fin del protagonismo de la misma en el certamen, con el desarrollo textil la lycra permitía estirarse hasta seis veces su tamaño y no cambiaba su forma al mojarse, lo que favoreció enormemente a las mujeres voluptuosas y por supuestos a la audiencia masculina.
Los colores también cambiaron radicalmente con el desarrollo textil y la apertura social y política sumada al liberalismo de la década de los 60.
El bañador pasa a tomar su carácter de prenda sensual y deja de lado su carácter formal de prenda para la natacion
El diseño como en su década anterior sufrió modificaciones, además de los compuestos textiles que lo conformaban y el cambio en sus colores, se suprimió el “faldón”, este cambio que parece ínfimo en lo que a su estructura corresponde, permitió lucir a las bellas participantes mostraran sus hermosas piernas y comenzar a conformar el carácter de icono de sensualidad que acompaña los bañadores femeninos hasta hoy en día.
A pesar de sufrir tantos y radicales cambios en el año 1967 resurgieron las salidas de baño pero esta vez con una notable diferencia, los nuevos modelos eran de carácter transparente permitían apreciar las hermosas curvas de las participantes.
En 1968 desata su escándalo y apogeo la mini, esta atrevida prenda también genero cambios en los bañadores los cuales se atrevieron aun más y comenzaron a demostrar escotes más provocativos.
Aunque el bikini aun era resistido en el popular certamen.